Asterisk sigue siendo, años después de su creación, la columna vertebral de buena parte de la telefonía empresarial moderna. Permite construir troncales SIP e IAX, IVRs, colas de espera y marcadores predictivos sobre infraestructura propia, sin depender de una plataforma cerrada. Para un call center esto significa control total sobre costos, calidad de llamada y escalabilidad, especialmente cuando se combina con servidores dedicados.